martes, 27 de noviembre de 2012

Photoshop: El bello arte de engañar.


Hace un par de semanas mi conocimiento del photoshop era nulo o muy nulo, vamos, que sabía poner las fotos en blanco y negro o sepia y ya podía dar gracias por los dones que había recibido. Sin embargo llega un momento en la vida de toda persona en la que o despabilas o te "comen". Soy estudiante de Comunicación Audiovisual, pero a pesar de ello, tengo una cámara de fotos del año la pera y dando gracias, así que como podréis esperar las fotos no salen excesivamente bien, que unido a mi falta de talento fotográfico... pues eso, es una hecatombe. El caso es que tenía que hacer una serie de fotos sobre la composición de una imagen, así que me lie la manta a la cabeza y decidí que del fin de semana no pasaba. Después de dar vueltas por el campo me encontré con unos mastines abandonados así que la luz de la inspiración llegó a mí:- ¡Ya está hago un reportaje fotográfico sobre los canes!- Así que sin acercarme demasiado, ya que no me inspiraban mucha confianza, les hice fotos desde la lejanía con mi "maravillosa y moderna" cámara.

Cuando llegué a mi casa y miré las fotos en el ordenador, me di cuenta de algo inapreciable en la pantalla de mi cámara digital: estaba el entorno que rodeaba a mis protagonistas hecho una... porquería, para ser finos. Entonces me entró una crisis existencial de esas tan comunes en mi:- Pero... ¿Cómo voy a entregar esto?- Después de darle mil vueltas, me acordé de mis nuevas recién adquiridas dotes para pintar con Photoshop y me dije que si podía pintar con el susodicho programa podía también corregir mi trabajo y este es el resultado:

Pues así se quedaron siendo dignas merecedoras de una revista canina. Ahora que se como quitar imperfecciones y de más de la foto me ha dado por retocar todas mis fotos hasta la fecha. Cuando acabo un trabajo y veo lo bien que se quedan retocándolas me digo: - Photoshop, el bello arte de engañar...

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